La Policía Local de Granada optimizará sus recursos para frenar el ocio nocturno en la ciudad, que en 2020 registró más de cuatro denuncias diarias por botellón. Una unidad de drones vigilará desde el aire a los jóvenes y emitirá imágenes en tiempo real a los agentes.

Con esta medida se pretende paliar la proliferación de este tipo de actividades en tiempos de pandemia, así como las fiestas particulares en domicilios. Además, se prevé que las multas quintupliquen su sanción actual hasta los 750 euros.

Según el concejal de Protección Ciudadana y Movilidad, César Díaz, preocupa el «incremento significativo» de encuentros juveniles que desafían las restricciones horarias y las limitaciones de aforo con motivo del Covid-19. Así, estos drones vigilarán el espacio público para lograr «una mayor efectividad en el control por parte de la Policía Local» de la correcta aplicación de la normativa vigente.

«Vamos a poder monitorizar las calles, plazas y espacios de la ciudad, y enviar estas imágenes en tiempo real a la sala de coordinación», que a partir de ese momento «decidirá cuándo es necesaria la intervención y actuación policial en la zona», ha relatado el edil.

1.534 denuncias por botellón

Junto a ello ha informado de que las restricciones de horarios y de limitaciones de aforos en el ocio nocturno provocaron el año pasado un «incremento significativo» de botellones y concentraciones de jóvenes en el espacio público, así como la celebración de fiestas en pisos, derivando en 1.534 denuncias por botellón y 669 por celebraciones multitudinarias en domicilios. En este sentido ha informado de un aumento del importe económico de estas sanciones por medio de la aplicación de agravantes como «denuncia ciudadana, el ruido, la necesidad de intervenir con limpieza en la zona y, por supuesto, la reincidencia».

Según ha detallado, la concentración de dichos agravantes contemplará la posibilidad de sancionar la celebración de botellones y fiestas particulares con hasta 750 euros, frente a los 150 previstos actualmente en la normativa municipal.

En este caso, César Díaz ha apuntado que esta medida nace de la «preocupación de este tipo de práctica, ya no solo porque contraviene y daña la convivencia ciudadana, sino, sobre todo, y especialmente, por el momento en el que estamos viviendo en el que tenemos que tener extremado control y cuidado frente a este tipo de actividades que suponen una garantía absoluta para el contagio del virus entre nosotros», ha recalcado el concejal.

Asimismo, ha recordado que el Ayuntamiento de Granada adoptó la decisión de dar traslado a la Agencia Nacional Tributaria de las notificaciones de pisos en los que se celebran fiestas, «con lo que además se enfrentan a que sean controlados de cara a evitar defraudaciones tributarias», ha advertido.

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