«La empresa no justifica en la documentación aportada ni acredita la concurrencia de alguna circunstancia que suponga la imposibilidad total de la actividad empresarial». Con esta frase justifica la consejería de Trabajo de la Comunidad Valenciana, presidida por Ximo Puig, la negativa a aceptar la petición de acogerse a un ERTE de fuerza mayor de una agencia de viajes de la región. En su opinión, por tanto, no está justificado que el coronavirus, que ha hundido el turismo nacional e internacional, afecte a esta empresa.

Según la resolución de la consejería, sólo están obligadas a cerrar los negocios como discotecas, salas de baile, karaokes y actuaciones en directo, por lo que el resto puede seguir adelante con su actividad, de acuerdo con el ejecutivo valenciano. Por lo tanto, una agencia de viajes sería como un supermercado.

«Hemos adjuntado documentación justificativa de su situación, así como de las restricciones que hay para viajar, tanto a nivel nacional e internacional, pero la Consellería ha desestimado la solicitud», asegura su abogado, Vicente Fernández.

«Los ERTE que presentamos en mi despacho en marzo y abril se aprobaron todos. Fueron 48 Expedientes por fuerza mayor. Pero ahora, parece ser que las instrucciones que tiene, tanto la Inspección de Trabajo como la Consejería, es la de rechazar los ERTE que tengan exoneraciones en las cotizaciones a la Seguridad Social», explica Fernández.

El motivo es que, además de a una agencia de viajes, la Consejería de Trabajo ha desestimado también un ERTE en una empresa dedicada a la construcción de ‘stands’ para la participación en ferias nacionales e internacionales. El Gobierno regional alega que «ninguna de las resoluciones dictadas por los gobiernos impiden ni limitan el desarrollo de la actividad de la empresa de tal manera que sea necesaria la afectación total de la plantilla» -pedían reducción de jornada-.

«Ninguna de las resoluciones dictadas por los gobiernos impiden ni limitan el desarrollo de la actividad de la empresa», dice la Consejería

El abogado de la compañía no sale de su asombro. «Hemos aportado todas las pruebas de que la empresa se dedica a la organización de ferias empresariales y también la lista de los eventos que se han cancelado en toda Europa», explica Fernández. «¿Cómo no va a afectar a la actividad de la empresa el coronavirus?», se pregunta. La consejería asegura que la compañía se puede dedicar a otras cosas: «Pudiendo realizar otras actividades tal como contempla en su constitución».

Ximo Puig rechaza el ERTE de una agencia de viajes porque no le afecta el coronavirus

«Pero es que no sólo se han cancelado los eventos. Es que las autoridades nacionales e internacionales autoridades españolas y extranjeras han dictado normas que impiden la libre circulación de personas y han limitado su número en reuniones y eventos que impiden la celebración de ferias nacionales e internacionales», explica Fernández.

Las ferias previstas de septiembre a diciembre de este año que se han cancelado y que han sido aportadas en la documentación incluyen las de Spoga en Colonia, Maison&Objet en París, Home textiles Premium en Valencia, Hábitat en Valencia, Cersaie en Bolonia, Fruit Attraction en Madrid, Orgatec en Colonia y Smarc City en Barcelona.

Cierre perimetral

En efecto, las restricciones en Valencia decretadas por el Gobierno de Ximo Puig incluyen el cierre perimetral de la región. Este mismo viernes se ha publicado el decreto que prorroga el cierre de la comunidad hasta el 9 de diciembre. De esta forma, Valencia cumplirá más de un mes cerrada a la entrada y salida de personas puesto que el primer decreto de cierre es del 30 de octubre.

Este mismo viernes se ha publicado el decreto que prorroga el cierre de la comunidad hasta el 9 de diciembre

Además, como señala el abogado de estas dos empresas que han visto rechazadas sus peticiones de ERTE de fuerza mayor, Valencia tiene toque de queda desde las diez de la noche y limitado el número de personas que se pueden reunir a seis. 

La consecuencia más evidente de las decisiones de la Consejería de Trabajo es el despido de los trabajadores de estas empresas o, en su defecto, el endeudamiento de los propietarios para poder seguir pagando los sueldos que derivará en un cierre definitivo de la compañía en el corto plazo. La prórroga de los ERTE hasta el 31 de enero aprobada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias preveían ayudas para casos como éste. Los socialistas han hecho una bandera de la frase «no vamos a dejar a nadie atrás», algo que evidentemente no ha sucedido en el caso de estas dos empresas.

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